Caja registradora k10

Micinorm

Cada emprendedor que es una caja registradora en nuestra empresa lucha con otros problemas todos los días, que los dispositivos también pueden crear. Como todos los equipos electrónicos, las cajas registradoras no son independientes de las funciones y, a veces, se descomponen. Ningún propietario de la compañía sabe que en cualquier momento cuando se hacen registros con la ayuda de una caja registradora, debe recordar un segundo dispositivo de este tipo, solo en caso de que falle este importante.

La falta de una caja registradora de repuesto de elzab durante la venta posterior de productos o asistencia puede resultar en la imposición de multas por parte de la oficina de impuestos, ya que esto evitará la lista de ventas durante la falla del dispositivo principal. Los documentos guardados junto con la caja registradora deben incluir el folleto del servicio de caja registradora. Esta carta no solo incluye todas las reparaciones del dispositivo, sino que también considera consejos para localizar la caja registradora o reemplazar su memoria. El servicio técnico también debe incluir el número único que la oficina de impuestos le dio a la caja registradora, el nombre de la compañía y la dirección de las instalaciones donde se usa el efectivo. Todas estas relaciones son necesarias para el éxito de la auditoría de la oficina de impuestos. Cualquier noticia en la caja registradora también considera que su reparación se adhiere a las tareas de un servicio especializado, con el cual cada empresario que use cajas registradoras debe llevar a cabo un contrato firmado. Lo que es bueno: debe informar a la oficina de impuestos sobre cualquier cambio en el técnico de caja. Las ventas en las cajas registradoras deben pasar a una forma continua, por lo que en el éxito de llenar la memoria de la caja registradora, debe reemplazar la memoria con memoria nueva, mientras recuerda leer la memoria. Lectura de la caja registradora seguramente en vivo, también cuando su cambio, hecho pero solo por una entidad autorizada. Además, esta operación debe llevarse a cabo en presencia de un empleado de la oficina de impuestos. A partir de la lectura de la memoria de la caja registradora, se compone un protocolo apropiado, una copia de la cual ingresa a la oficina de impuestos y otra al empresario. Debe mantener este informe junto con los documentos posteriores relacionados con la caja registradora; su ausencia puede resultar en la imposición de una multa por parte de la oficina.